EL BOTIQUíN DEL BOSQUE

Muchas veces en cuanto tenemos malestar o nos duele algo, recurrimos rápidamente a los medicamentos más comunes, que todos tenemos en el botiquín casero. Pero, se nos olvida, de dónde proceden los principios activos de los que están hechos estos fármacos. Ayer, en el bosque escuela preparamos un par de cremas que tal vez os puedan ayudar.

Ungüento de lavanda y de hipérico

Por un lado, la lavanda es relajante, ¡perfecta para un buen masaje! Por otro lado el hipérico es bueno, entre otras cosas, para tratar golpes y dolores musculares y articulares. Aunque tienen propiedades distintas, el proceso que hemos utilizado para hacerlos es muy similar. 

  1. Ir a recolectar las plantas, el propio paseo ya es reconfortante. 

2. En el caso de la lavanda desgranar las flores y para el hipérico picar la planta.

3. Echar la planta en aceite de girasol caliente y dar vueltas durante unos minutos, para que el aceite absorba todas las propiedades.

4. Filtrar la mezcla

5. Calentar de nuevo el aceite y mezclar con cera de abejas y un poco de vaselina. Con esto conseguiremos que la crema tenga una textura más densa y untuosa.

6. Servir en el recipiente elegido, esperar a que se enfríe. 

7. Etiquetar y guardar hasta el momento necesario.

Pues ya habéis visto a vuestros pequeños druidas elaborando su botiquín, ahora podéis usarlo cuando queráis. Aunque ésta, no es la única manera en la que el bosque es terapéutico

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Un comentario en “EL BOTIQUíN DEL BOSQUE

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