Continuamos con una nueva entrega en el «Bosque escuela de verano», tercera y última quincena de este verano. Entre nervios y emoción vamos llegando al campamento y conociendo a quienes serán nuestros compañeros. Una vez estamos todos nos presentamos para conocernos un poquito y conocer también a Vera que nos acompañará durante todo el campamento. Hoy ha venido disfrazada de Neanderthal, mañana… sorpresa! Y para romper el hielo que mejor manera que con unos juegos que nos encantan a todos con nuestro queridísimo paracaídas.




Después de los juegos hemos tenido una sorpresa: Diego, nuestro amigo y agente forestal de la comarca ha venido a enseñarnos un polluelo de mochuelo. El pobre se había caído del nido y le iban a llevar al CRAS de Burgos para que se recupere. Lo hemos podido tocar un poco y no veáis que suave tenía el plumón. Esperamos verle volar pronto por las Merindades!


A continuación nos hemos dividido en dos para trabajar en pequeños grupos, por un lado tenemos a las ardillitas y por otro a los mochuelos. Pero ya va entrando el hambre y toca almorzar!
Después de jugar un poquito continuamos con las actividades. Hemos trabajado el arte y la expresión plástica de las diferentes épocas de la historia. Primero hemos empezado con la elaboración de pigmentos, tal y como hacían en la prehistoria. Con tierra, ceniza, arena y humus mezclados en aceite hemos creado una gama colores térreos; el verde y el rojo lo hemos extraído en alcohol de la clorofila de las hojas y los pigmentos de algunas flores. Una vez listo, manos a la obra! Cada uno hemos representado una época diferente, desde pinturas rupestres, pasando por la edad antigua y las pinturas realistas de la edad moderna hasta el arte contemporáneo. Vaya artistas estamos hechos!





Con esto nos despedimos hasta mañana, que nos esperan más sorpresas!